miércoles, 17 de marzo de 2010

Ida y vuelta

Quién dice que no viaja rápido el sonido/ Cinco minutos de bossa nova son suficientes para atravesar la puerta hacia la noche/ las luces dispersas/ los aviones y la humedad/ Desconocer de pronto la ciudad y cambiarle de nombre/ ubicarla en el punto más lejano y /una vez fuera de vista/ perdida para siempre/ llenarse de nostalgia/ por no poder alcanzarla al abrir los ojos