martes 27 de octubre de 2009

Octubre



La revolución todavía tiene sentido cuando no se han cumplido 20 años y se puede escuchar hablar de ella hasta la madrugada, mientras se cierra la edición del único periódico de una ciudad pequeña y se cree que al otro día eso habrá significado algún cambio.
A esa edad, Árbenz es un descubrimiento; Cuba, un destino obligado; y la poesía: Castillo y Obregón.
Aún no se sabe que tener un hijo puede ser una mala noticia que nada tiene que ver con la consciencia social ni se conocen las otras connotaciones de traición, búsqueda del bien individual y deserción.
A los 20 años aún se puede creer que el fracaso de la Revolución es el culpable de que este sea un mal país, y se está a un paso de descubrir al prójimo, descubrirse a sí mismo, y darse cuenta de que se puede estar totalmente equivocado.

viernes 9 de octubre de 2009

Dilema





Puedo levantar ese teléfono
dar detalles para que todo se acabe por completo

Pedir silencio
Empezar diciendo que ganaron      
que me equivoqué         
que estoy bien

Reírme

Decir que por eso llamo
para oírlos reírse también
mientras le clavo las uñas al barniz de la mesa 
y giro la conversación hacia cosas que parezcan igual de triviales: 
como que renuncié a pagar la televisión por cable 
o que me robaron el paraguas en el autobús

Pero pensándolo mejor
podría mantenerme firme durante unos meses 
y hacer de esta historia un fracaso respetable

Decir su nombre sin inmutarme
simular el desgaste
irlos embarcando poco a poco en el olvido que me invento
en medio de este naufragio que me dejó su paso
fugaz 
intempestivo

Eso no sería difícil
yo misma he llegado a creer 
firmemente
en mis mentiras

para salvarme

domingo 13 de septiembre de 2009

Cuenta regresiva



Cuando den las tres de la tarde abriré la puerta
lo dejaré pasar

Recorrerá
sin mirarme
los rincones de la casa

Revisará con violencia debajo de las cortinas
hojeará los libros que están sobre la mesa
lanzará mis textos al piso
-así es de implacable-

Me dejaré llevar hacia la cama
revuelta

En silencio
sentiré su peso
esconderé el rostro
el ahogo
mientras me hable al oído
de las cosas que quiero olvidar

Buscaré con la mirada el reloj:
son las tres de la tarde
-gritará-

Entonces mejor cerraré los ojos
lo abrazaré
le clavaré las uñas
esperaré a que anochezca
a que deje de llamarse domingo
a que encuentre la ventana abierta
cuando decida largarse.

viernes 28 de agosto de 2009

Centro Comercial/quinto día




¿Podés sentir cómo tiembla todo el lugar por ratos?
Nadie parece darse cuenta

Todo está inmóvil:
los zapatos/ las muletas/ los himnarios/ los maniquíes sin cabeza

Sentí
Es ese cosquilleo leve que termina en la cadera
como si algo fuera a explotar a nuestros pies

Mirá cómo se mueve la gente
Tratá de imaginar qué es lo que les pesa

Son docenas/son iguales
Entran y salen de las tiendas
caminan entre los pasillos
respiran el aire artificial que mueve esas hojas verdes
que no crecen ni se marchitan

Son la ilusión creada por un círculo de vitrinas que los multiplica
los hace ubicuos
cuando, en realidad,
sólo es su reflejo
el que vaga por los almacenes vacíos

Eso que ves adentro, Sofía, es una de las modalidades del tedio
La conforma una fauna particular
que apenas puede moverse en pequeñas jaulas de madera y cristal

Ellos son el espectáculo que otros pagan y no ven

Mirá vos cómo dormitan en su esquina oscura
mirálos comer con la uniformidad que implanta la rutina
son los que se han acostumbrado a adivinar la hora
por las tonalidades que adopta el neón.

Mirálos desde aquí
No les busqués de frente la mirada
La inmovilidad y el encierro son la comida favorita de la rabia

Allí está el temblor otra vez

¿Lo sentís?

Es la vida, Sofía

Está allá afuera, y corre salvaje.

miércoles 5 de agosto de 2009

Premio Nacional




La mujer se acercó hasta la mesa donde se entregaban los programas y lanzó la pregunta. Señorita, disculpe, ¿dónde estará Miguel Ángel Asturias? Abro los ojos. En el infierno, pienso. E intento disimular mi sorpresa. Lorena la mira maternal, sonríe: Miguel Ángel Asturias es sólo el nombre del premio. Él murió hace varios años.  La mujer alargó un Ah sin sorpresa. Es que lo andan buscando para que firme un libro. Permiso, dijo, y desapareció entre los asistentes.

lunes 6 de julio de 2009

Saldar cuentas


imagen: diariodelviajero.com



Es sábado en la tarde
se despeja la avenida
se pueblan las esquinas
las puertas de las casas

Los niños
con pantalones cortos
invaden las aceras

corren
casi flotan

La tarde es un lago color naranja 
que amenaza con inundar el cuarto 
a medida que el viento empuja las cortinas

Adentro
la sueñan los que se abrazan
con las raíces enredadas
y dibujan el mundo 
mientras callan la hora
niegan el pasado
entretienen a la muerte

y cuando salen 
la noche es una calle
demasiado oscura
y vacía 

Por ella transitan los otros
los que solo vimos
en otros ojos
taxis sin hora
que llevan 
en silencio
personas
solas 
hacia casas sin niños

a esto me refería
recordás
cuando preguntabas 
en qué pensaba
y yo respondía            

en nada


viernes 12 de junio de 2009

Ejercicio de metafísica No. 1