miércoles, 16 de diciembre de 2015

Apología de la lectura y de la androginia literaria




Foto: Sandra Sebastián

Fue a orillas de un río en donde la escritora inglesa Virginia Woolf gestó las reflexiones que conforman “Una habitación propia”; fue a orillas de otro río, el Ouse, donde años más tarde quizás hizo esa reflexión final acerca de ella misma, la mujer, la guerra, la locura y la muerte con varias piedras entre los bolsillos, antes de hundirse para siempre. Hoy nos han dado la tarea de sentarnos a la orilla de nuestros propios ríos mentales para pensar acerca de ser una mujer en Guatemala, donde pareciera que solo algunas han ido emergiendo, han ido haciéndose visibles, en la medida en que se van sacando esas enormes piedras que les han metido en los bolsillos.

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como parte de la serie "Mi habitación propia"